No debería guardar las palabras
caducas, no soy Pablo Neruda, ni Benedetti, ni el mismísimo Arjona, en realidad … soy otra patética persona que
encuentra calma en frases ilusas que hablen del sentimiento en su estado mas
melancólico, así que me refugiare en el consuelo de siempre… embriagarme solo
un poco hasta olvidarme quien soy, hay rincones del laberinto que no son
visibles a simple vista, incluso he deseado congelar en mi rostro una tonta
sonrisa de niño ingenuo… para entrar al estado que la sociedad llama felicidad,
perderme en un mundo alterno, creado solo para mi, francamente, cada día me
siento mas débil ante tan tentadora oferta, pero ¿para que?, el mundo no fue creado
para mi,¡ que más da!
Así que terminare sufriendo en
carne propia el des-nombre de cuatro letras, quisiera ser inmune a ese cianuro
llamado AMOR (MABE es un sustantivo o seudónimo de la 1ª) , esa mascara que en
mi parece haber sido esculpida con sangre… una cancerígena enfermedad). Crecí
soñando con princesas de blanco y castillos con dragones, idealizaba la pasión
de dos amantes, admire y aspire la locura de Romeo y Julieta (vaya tontería),
pero el tiempo da o quita razones, tal vez estoy madurando aunque digan que no,
sobre-entiendo que me quieren decir MADRUGANDO
y sigo... William Shakespeare no me advirtió en sus novelas de que una
Julieta seria igual a mi seudónimo de cael cezar anímicamente acribillado.
También se de tonterías por causa de esa palabra, se auto-destruirme,
humillarme y malgastarme, ¿será que el AMOR es un cianuro con sabor a fresa?
Me di cuenta de mi error cuando quise
introducirme mediante letras a corazón abierto, plasmar mis inquietudes y
locuras inconsistentes, palabras sin rumbo, de ese amor incondicional, cruel,
ciego y a la vez tan infecundo, todo un derrame de … Te Amo, en el interior de un sobre perfumado, que
mierda, no era solo eso, era una reina
en cada una de esas novelas de poesías y
nunca las termine diciendo nuevamente y literalmente que en realidad… NO ERA
UNA MIERDA.




